lunes, 3 de mayo de 2010

Dolor



Lo siento. No lo pude contener.
El dolor es inmenso y las lágrimas se apoderaron de mí, se me dificultaba respirar, no podía parar pero ese no se qué que se instaló en mi pecho no desaparecía.
Me tapaba, trataba de silenciarme para no llamar la atención de los demás.
El miedo me invadía. La incertidumbre del ¿qué pasará? Viendo mi vida desmoronarse en un segundo, las lágrimas siguen cayendo. Mi dolor; aumentando.
¿Cómo no esperar nada de quien te lo dio todo?. Quisiera despertar de este mal sueño pero mi rostro empapado me dice que es cierto. Quiero hablar, gritar, esta censura es fatal.

2 comentarios:

Marlene dijo...

Y pasarás por un período de duelo... absolutamente necesario. Los duelos tardan mucho.. mucho tiempo en curar el dolor, en sanar las heridas. Pero se puede, si que se puede.

Desconozco tu historia, pero percibo la idea de tu palabras y sólo quisiera decirte que siento mucha empatìa con tu tristeza, yo manejo el dolor de diferente forma.. todos somos diferentes... pero también he sentido desilución al ver que, como bien dices, no se puede esperar nada de quien lo dio todo. Tal vez no sirva de nada.. pero mi empatía, la tienes. Querìa que lo supieras :)

Mi corazón te abraza en la lejanìa, con mucho cariño :)
Marlene

Daiana Galeano dijo...

Marlene, gracias!!!!! te agradezco bastante que estés leyendo. Exactamente, el dolor debe pasar en algún momento...gracias por estar... cariños para vos, un sincero y cálido abrazo... :)