jueves, 25 de noviembre de 2010


Sus brazos son muy fuertes. Me mantienen cautiva y protegida.

Cada noche es así, vigila mis sueños e  intimida las pesadillas.

Con él me siento segura y por sobre todo, ¡amada! ¿Todo esto provoca en mí? Tan solo tiene seis años, hombrecito de mi vida.

Mientras acaricio su cabecita, volteo y observo fijo el móvil que permanece en silencio. Despojándome de mis ilusiones, acallando lo que mi corazón pretende gritar… porque te has ido. 

Te has convertido en un nómada solitario, de esos que van dejando huella a su paso. ¿Sabes por qué? Porque sabes que no puedes permanecer en un mismo sitio por mucho tiempo. Prefieres huir que hacer daño a los demás. 

Sacrificas tus sueños, tus metas, tus sentimientos. Sí, solo por ellos, por aquellas personas que más amas en la vida…tanto amor que no merece destrucción.  Pero al irte destruyes todo, como esas casitas de naipes que solíamos construir, cuando soplamos fuerte se desvanecen… 

Así me sentí… cuando te fuiste.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Ese día gris...mi mirada se hacía camino en la soledad, buscándote.
Sin darme cuenta entraste a mi vida... Sin darte cuenta estoy aquí, a un lado. 
Esperando que tus ojos me miren fijo.

jueves, 4 de noviembre de 2010


Y es así, estoy a un día del día de mañana. Aquel día en el cual debía cumplir con las metas y los objetivos que me propuse algún día como el de ayer...

¿Que si tengo miedo del paso del tiempo? tal vez sí. Porque quizás me sorprenda tanto que no llegue ni a la mitad de lo que un día planeé pero hay un baluarte del cual sostenerme y es el de vivir al máximo la vida. Ya lo dijo García Márquez: "La vida no es como la vivimos, sino como la recordamos"...

...Y hoy quiero recordar mi ayer. Mañana recordaré mi hoy. Pero, ¿qué pasa si no hay mañana? ¿A donde van los recuerdos de hoy?...

Si verdaderamente lo disfruto creo que lo recordaré hoy mismo. Aprovechar al máximo de las oportunidades, aquellas que llegan como el último tren. 

Hacer lo que queramos por más que otro asegure que está mal, al fin y al cabo, como dicen, ¿quién te quita lo bailado? Yo diría, ¿quién te quita lo vivido hoy?...

La cuestión es esa, hacer de tu vida, cada día, cada hora, que merezca la pena ser recordada. Que no se esfume en el olvido, que no lo borren de tu memoria...