viernes, 28 de enero de 2011

Y antes de que se acabe el mes

Quería volver, enero llegó con compañía: muchos cambios la mayoría buenos por suerte ocurrieron en estos 28 días. Estuve extrañando mucho poder llegar a cada espacio de mis 129 oyentes y de otras personitas, amigas. Estuve ausente mucho tiempo, más de lo que esperaba.

Problemitas con la salud, el hipotiroidismo comienza a fastidiarme un poco (me obliga a informarme sobre esto, ahora comprendo varias cosas que me ocurrían antes). Comencé a trabajar- sí, sí, por fin- estoy en un Instituto de Diseño y Tecnología, donde también asisto al curso de Diseño Gráfico. Conocí a varios amigos, pero dejé de ver a otros. Ahora soy esclava del tiempo, aunque no me agrade.

Estoy a punto de conseguir la residencia permante, luego de varios meses, stress y mucha plata, consigo algo que hacía tiempo quería. En menos de un mes tendré el documento (para mí no es solo una cédula).

Comencé el año cargado, ¡espero que a ustedes les esté yendo super! Quiero dejarles una lectura hermosa que llegó a mí de pura casualidad. Valió mucho porque fue en un momento en que de verdad necesitaba de algo así:


"Una anciana señora china poseía dos grandes baldes, suspendidos en cada extremidad de una vara, que ella cargaba en su espalda. Uno de los baldes estaba rajado y el otro era perfecto. Este último estaba siempre lleno de agua al fin de la larga caminata desde el torrente hasta la casa, en cuanto el rajado llegaba medio vacío.

Por largo tiempo esto fue así, con la señora que llegaba a la casa con solamente un balde y medio de agua.
Naturalmente el balde perfecto estaba muy orgulloso de su propio resultado y el pobre balde rajado tenia vergüenza de su defecto, de lograr hacer solo la mitad de aquello que deberia hacer.

Depues de dos años, reflexionando sobre su propia y amarga derrota por estar rajado, el balde habló con la señora durante el camino:
“Tengo verguenza de mí mismo, porque esta rajadura que tengo me hace perder la mitad del agua durante el camino hasta tu casa”
La anciana sonrió:
“¿Has observado que lindas flores hay solamente de tu lado del camino?
Yo siempre supe de tu defecto y llevando planté semillas de flores tu lado en el camino.
Y todos los días, cuando regresabamos, tú las regabas"
Por dos años pude recojer aquellas bellísimas flores para adornan la mesa
“Si tú no fueras como eres, yo no habría tenido aquellas maravillas en mi casa."
Cada uno de nosotros tiene sus propias grietas. Todos somos vasijas agrietadas, pero debemos saber que siempre existe la posibilidad de aprovechar las grietas para obtener buenos resultados.

Nuestro defecto es el que hace que nuestra convivencia sea interesante y gratificante.

Es preciso aceptar a cada uno por lo que es ... Y descubrir lo que tiene de bueno en él."
 
Que tengas un gran fin de semana, no olvides regar flores a un lado de tu camino! ;) 
Abrazos Cobertores!