lunes, 26 de septiembre de 2011

Prisionera



Mi corazón desnudo te lo entrego, sabrás qué hacer con él. 
No puedo fingir, mis ojos no te pueden mentir…
desde que llegaste a mi vida, todo ha cambiado de sabor…
al amargo de mis días tú le has dado amor…

Prisionera de tus brazos, así estoy…
anhelando respirarte y nunca soltarte…
Tus brazos me mantienen prisionera, 
de esa prisión de la cual no quisiera escaparme. 

Tus labios son la perdición de los míos; 
tus ojos, un infinito camino hacia la luna…