martes, 12 de junio de 2012

Arráncame la piel...cubriré tu corazón



Un día sucedió…me di cuenta al ver lo que jamás vi en sus ojos, reflejaban un dolor intenso, como si le hubiesen arrancado lo que más amaba y se quedara sola…vacía…

Sucedió así nada más, en la milésima de segundo en que parpadeo los ojos, o en que se desmorona una casita de naipes…

Sentí cómo el viento me sacudía, lo que estaba viendo no era más que incertidumbre, un panorama gris. No había lunas, ni soles, ni estrellas, ni luces…. Estaba yo, ausente, con las manos extendidas y observándolas, como se desvanecía y no podía sostener nada…estaba yo, soportando una roca en los hombros…

¿Qué fue? ¿En qué momento? ¿Cómo lo permití? ¿Cómo lo hice? Miles de incógnitas, preguntas sin respuestas…no hay piezas que encaje en este rompecabezas que me encargué de construir con mi vida…sin darme cuenta…

Fueron eternas esas horas, ese día…esa noche… imaginando mi vida sin esa rosa…esa rosa cuyas espinas siento tan mías…las espinas con las que produzco daño, dolor…

Me costó un momento despertar, despertar en cierto modo, pues aún seguía sumida en profunda tristeza, dolor, desconocimiento, decepción…de en quién me convertí, o qué me invadía… 
despertar era necesario, es necesario…

Despertar y seguir, continuar, buscar el camino que me conduzca al perdón…el que no encuentro en mí misma… corrí, grité cuando recuperé la voz…me despojé de cadenas….a medias, pero lo hice…

Y aprendí una cosa…a seguir manteniéndome en pie…lo único que importa ahora, es eso…mantenerme en pie y buscar mi camino…nuestro camino…mientras andamos me arranco la piel y cubro tu corazón…poco a poco será su nueva corteza…